2. Marco teórico y conceptual

Definición.

Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades graves, crónicas y multifactoriales (Ayuzo-del Valle y Covarrubias-Esque, 2019). Por su parte Arija et al. (2022) refieren que las personas con estos trastornos presentan creencias negativas asociadas a la ingesta alimentaria su cuerpo y peso corporal, que los lleva a conductas asociadas a la restricción, atracones, realizar ejercicio físico excesivo, provocarse el vómito, así como el uso de laxantes.  

La definición que proporciona la American Psycological Association( APA) señala que es:

 Un trastorno alimentario es cualquier trastorno caracterizado principalmente por una alteración patológica de actitudes y comportamientos relacionados con la comida, incluida la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. Otros trastornos relacionados con la alimentación incluyen la pica y la rumia, que generalmente se diagnostican en la infancia o la primera infancia (Eating disorders, s. f.).


Caracterización.

Los trastornos de conducta alimentaria se identifican como una alteración persistente en la alimentación y en el comportamiento con consecuencias asociadas al deterioro de la salud física o funcionamiento psicosocial derivado al bajo consumo y absorción de los nutrientes que proporcionan los alimentos, se manifiestan asociados a ansiedad o consumo compulsivo. 

Se identifican los siguientes trastornos: 

  • Anorexia: consistente en la restricción de ingesta calórica menor y presenta los siguientes signos: 
  • Miedo intenso a engordar que no disminuye con la pérdida de peso. 
  • Negativa a mantener el peso corporal por encima del mínimo asociado a su edad y estatura.

  • Pérdida de por lo menos el 25% del peso original y para el caso de menores de edad el 15% es suficiente para considerarse un riesgo médico. 
  • Alteración de la silueta corporal con exagerada importancia en la autoevaluación y negando los peligros que provoca la disminución de peso.
  • Negativa a mantener el peso corporal por encima del mínimo asociado a su edad y estatura. 
  • Hacer uso de vómitos, laxantes, diuréticos o exceso de actividad física.


En la pubertad puede observarse falta de crecimiento en senos, amenorrea en las niñas, y en los niños no se desarrollan los genitales manifestando también pérdida de interés en la sexualidad, así como disminución de la potencia sexual. 

Se manifiestan particularmente dos tipos de conductas por un lado las restrictivas aquellas que tienen que ver con evitar comer, y compulsivas tipo purga, es decir posterior a la ingesta se busca la eliminación o desecho de los alimentos de manera rápida antes de su absorción en el cuerpo (American Psychiatric Association,y Lopez, 2014). 

Bulimia: se presentan mediante episodios de alimentación voraz en corto tiempo con gran cantidad de alimentos y pérdida de control en la ingesta, presenta los siguientes signos: 

  • Por lo menos 2 episodios a la semana durante 3 meses. 
  • Una valoración indebida asociada a la forma y el peso corporal. 

Son conductas manifiestas a este trastorno aquellas denominadas compensatorias, las purgas en la que se utilizan los vómitos autoinducidos, el uso de laxantes y diuréticos; y los métodos no purgativos como el ayuno, ejercicios físicos extenuantes. 

Trastorno de conducta alimenticia no especificado, se manifiesta con síntomas como:

  • Menstruaciones irregulares en mujeres.
  • El peso se encuentra dentro de los límites normales.
  • Se presentan cuadros similares a los de la bulimia, pero con menor frecuencia.
  • Se hace uso de medidas compensatorias comer pequeñas cantidades de comida y también inducirse vómito. 
  • Es común que se mastique y expulse sin tragar cantidades importantes de comida. 
  • Conductas de tipo compulsivas asociadas a atracones sin conducta compensatoria. 

Carrero (2018) identifica que los hábitos alimenticios subyacen actitudes hacia la comida, el peso , la forma corporal y se asocian con conductas hábitos alimenticios, prácticas de control de peso de tipo desordenado con consecuencias en áreas al funcionamiento individual incluyendo desajustes psicológicos. 

Epidemiología 

Se presenta mayormente en adolescentes y púberes (12 a 25 años edad de inicio, con un marcado aumento de frecuencia de padecerlo en las edades de 12 a 17 años. Es más común en mujeres (90%) y en hombres un 10 %, incluso puede pasar inadvertido en ese caso. (Arija et al., 2022; Carrero, 2018). Alva, et al, (2022) señalan que en México se encuentran en riesgo de padecer algún trastorno alimentario el 1% púberes y adolescentes, aunque no se cuenta con una estadística que respalda esta información pues la mayor parte de los casos identificados se presentan con años de evolución ante especialistas fuera del sistema sanitario y que se presenta mayor prevalencia en adolescentes mujeres (López et al.,2019, citado en Alva, et al., 2022). 

 

Comorbilidad 

Se encuentra asociada también a otros problemas psiquiátricos como depresión, ansiedad, trastorno de déficit de atención e hiperactividad, trastorno obsesivo compulsivo y trastornos de la personalidad (Arija et al., 2022, Alva, et al., 2022; American Psychiatric Association,y Lopez, 2014).

Posibles causas    

Personales-individuales.

Se considera como posibles causas  los cambios físicos asociados a la pubertad que implican el aumento de grasa en el cuerpo de las mujeres, factores cognitivos como el  autoconcepto e identidad, influida por aspectos relacionados en como los  con otros les influyen respecto de lo que piensa esperan particularmente de ellas, y les genera mayor auto exigencia preocupación asociada a las habilidades y logros escolares, las condiciones asociadas a su rol y lo que se espera de cada persona según su género y avance hacia la adultez. Problemas psicológicos asociados a carencias y conflictos personales como baja autoestima, autonomía, autoconcepto (Carolina & Treasure, 2011). Behar y Cordella (2022) indican que se encuentran asociados a dificultades interpersonales, síntomas disfuncionales psicosociales tales como la ansiedad social, alexitimia y falta de asertividad, que resulta una respuesta defensiva y por lo tanto generando dificultades interpersonales.

Contexto familiar.

Los conflictos parentales familiares, crianza psicopatológica de los padres, abuso sexual físico y psicológico, manifestación familiar de preocupación por el peso (Araya & Durán, 2022). Curran y Hill (2022) indican que el perfeccionismo y expectativas de los padres y el perfeccionismo desadaptativo (Chemisquy, 2018) contribuyen al desarrollo de condiciones psicológicas que predisponen a trastornos alimenticios.

Contexto sociocultural.

Ideales de belleza y cultura lipofóbica. A decir de Valencia (2022) puede considerarse como consecuencia asociada a estereotipos sociales como críticas y comentarios relacionados con el aspecto físico con afectaciones en los ámbitos sociales académicos y familiares pues dañan de manera directa a la salud física y emocional de quien lo padece.  Del mismo modo, Araya y Durán (2022), encontraron en su investigación que los estereotipos sociales e ideales de belleza, particularmente en las mujeres promueven una insatisfacción y una sobreatención a su apariencia física, pues los comentarios y críticas asociados a su físico cómo ven preocupación y autocrítica os la apariencia. Medina, et al, (2019) encontraron que la presión social asociada a la apariencia e insatisfacción de imagen corporal por no cumplir estándares sociales tiene una influencia marcada entonces tornos de conducta alimenticia en mujeres universitarias.

Pajares (2023) indica que las personas con trastornos de conducta alimenticia presentan también distorsiones cognitivas relacionadas con sus pensamientos y emociones. En el caso de personas con estos trastornos se les denomina distorsiones cognitivas alimentarias por sus siglas de DCA (Losada  2020).

Distorsiones cognitivas.

Conceptualización.

Ruiz, et al. (2012) señala qué los pensamientos o percepciones en las personas son determinantes de su conducta, y que los errores de pensamiento o distorsiones en general fueron explicados por terapias de reestructuración cognitiva basados en modelos de procesamiento de la información. El impacto cognitivo alude a creencias o supuestos básicos como principales causantes de las emociones y la conducta entre ellos podemos identificar como contenidos de un pensamiento las autoinstrucciones, los pensamientos automáticos, para otros también abstracción selectiva de inferencia arbitrariael pensamiento absolutista 

Las distorsiones cognitivas podrían definirse como creencias pensamientos o ideas irracionales asociadas a la explicación del mundo y quedan como consecuencia comportamientos de inadaptación y que pueden ser antecedentes de enfermedades mentales (Vallejo , 2017).

Terapia Cognitivo Conductual (TCC) 

 La terapia racional Emotiva de Ellisque refieres que la causa de los problemas psicológicos se asocia a la forma en que el sujeto interpreta el ambiente y las circunstancias que le rodean y las creencias que desarrolla sobre sí mismo los otros y el mundo en general es decir su sistema de creer determina lo que piensas sobre sí mismo nosotros y el mundo en general Carrasco y Espinar (2011). 

Bados (2011) explica la Terapia cognitiva de Beck que las personas organizan de manera cognitiva sus experiencias que a su vez esto determina la manera en cómo se sienten y actúan y de este modo las reacciones físicas que experimentan. Explica como cognición tanto su contenido como los procesos cognitivos entendidos como la percepción la atención la memoria e interpretación. 

Los contenidos de la comisión se manifiestan como supuestos y creencias que permiten la ocurrencia de sesgos y errores en el procesamiento de informaciónentre estos se encuentran: 

  • Atención selectiva.
  • Memoria selectiva.
  • Sobre generalización. 
  • Pensamiento dicotómico. 
  • También se identifica como cogniciones: pensamientos automáticos y supuestos. 

Distorsiones cognitivas y TCA. 

García (1997) identifico en su investigación que se han encontrado irregularidades de pensamiento en personas con anorexia tales como: abstracciones selectivas, generalizaciones excesivas, magnificaciones de las posibles consecuencias negativas, pensamiento dicotómico, ideas de autorreferencia y pensamiento supersticioso; asimismo otras distorsiones cognitivas como inferencia arbitraria, uso selectivo de la información, hiper generalización y magnificación de lo negativo. 

Rosen (1992, citado en Williamson et al., 1998)  y Fisher, et al., (2023)  coinciden en  explicar que  trastornos de la alimentación se centran en el temor de las personas a la gordura y perturbaciones de imagen corporal como factores que motivan estos trastornos y explica que es trastornos como la anorexia y bulimia nerviosa se manifiestan como un trastorno de imagen corporal similar al trastorno dismórfico corporal en el que perciben una distorsión de su imagen asociada a un sesgo de la atención hacia la información de sus creencias de la figura corporal como no atractivapor lo que se generan ideas o cogniciones qué restringen o promueven conductas anormales de tipo restrictiva hacia el vestido socializaciónintimidad sexual según sus ejemplos.

Particularmente en adolescentes, Vázquez (2015) reconoce que es importante identificar aquellos adolescentes que se preocupan por su ingestión alimentaria e imagen corporal considerando que dicha preocupación sobre peso, comida,  la figura corporal  la casa está bien el autoestima baja ante condiciones como ansiedad nos lleva a no expresar sus emociones y con ello actuar de manera impulsiva, siendo factores de predisposición para presentar trastornos de conducta alimentaria, en su estudio también encontraron creencias asociadas a la dimensión de perfeccionismo socialmente prescrito se encuentran relacionados con TCA.  

La terapia cognitivo conductual según Vázquez (2014) permitirá a los sujetos que padecen estos trastornos reestructurar o modificar conductas y en este caso cogniciones, creencias disfuncionales asociadas a la alimentación y su imagen corporal, toda vez como ya se ha indicado los sujetos refuerzan su conducta a través de pensamientos automáticos asociados a emociones, inferencias e interpretaciones de su imagen corporal y se reflejan en distorsiones cognitivas. 

La insatisfacción corporal. 

 Es una distorsión cognitiva la cual se entiende como la diferencia entre un tamaño corporal ideal o forma que posee una persona y su tamaño o forma corporal real, la cual se vuelve un precursor en el desarrollo de un TCA a medida de que aumente la inconformidad que tenga la persona hacia su cuerpo por lo que intentará cambiarlo al perder peso para poder alcanzar ese ideal provocando un estado de ánimo negativo y el uso de dietas restrictivas tal como lo señala Unikel et al (2017). 

 Conductas alimentarias de Riesgo. 

A decir de Unikel et al (2017) las conductas alimentarias de riesgo pueden definirse como conductas inapropiadas semejantes a las que se presentan en los TCA pero que no cubren al 100% sus criterios diagnósticos. 

Algunos ejemplos de conductas alimentarias de riesgos son: 

  • Práctica de atracones. 
  • Seguimiento de dietas restrictivas. 
  • Uso de laxantes, diuréticos o enemas. 
  • Práctica excesiva de ejercicio. 
  • Vómito autoinducido. 

Todas y cada una de estas conductas con la intención de perder peso corporal. 

A pesar de que las conductas alimentarias de riesgo no conllevan a un diagnóstico clínico como TCA se consideran conductas dañinas para la salud que producen deficiencias en el funcionamiento físico y psicosocial debido a la presencia de niveles similares de comorbilidad psiquiátrica como pueden ser trastornos afectivos y de ansiedad en la misma proporción que los TCA que han sido bien diagnosticados tal como lo señala Unikel et al (2017). 

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